Compatibilidad de Escorpio con los signos de Aire: Géminis, Libra y Acuario

Con Géminis: transmutación espiritual

¡Ay Géminis! ¡No sabe dónde se ha metido! Tiene la capacidad de movilizar hondamente la sexualidad del Escorpión. Le pone palabras a todo lo que él siente y nunca se anima a expresar. La pasión será intensa, pero los problemas podrían no tardar en aparecer si el geminiano no dejara de activar su lengua.

Que Géminis lo “lea” tan profundamente y lo intuya, al Escorpión lo intimida. Podrían surgir muchas peleas verbales, con las consiguientes reconciliaciones, entonces, la pasión volvería a arder y así sucesivamente.

Esta relación podría ayudarlo al Escorpión a transformar su manera de pensar, lo tocará hondamente en el plano psicológico y, si persiste, ambos evolucionarán.

Con Libra: cooperación

Libra adivina los deseos inconscientes del Escorpión. Podrá inundarlo de cosas bellas: estética, arte, buenas relaciones sociales, diplomacia y amor. Sin embargo, si la Balanza, haciendo gala de su necesidad de seducir constantemente, intenta ir de flor en flor inhalando su perfume, el controlador y posesivo Escorpión no se lo perdonará y, para no quedar expuesto por la verdadera causa de su furia, proyectará su enojo en alguna nimiedad, dejando a Libra sorprendida, sin entender lo que está ocurriendo.

La Balanza deberá hacer gala de su intuición y darse cuenta de los celos que despierta su actitud. Si soporta la presión, tendrá un amor perdurable para toda la vida. De lo contrario, asfixiada, saldrá volando.

Con Acuario: tensión

Signos en tensión. Acuario representa el emblema de la libertad, las causas sociales, los pensamientos anticonvencionales, la creatividad, el futuro, los amigos, etcétera.

Escorpio necesita controlar, poseer el poder y tener el dominio de la situación, entre otros aspectos. Acuario es expresivo, mientras que Escorpio es introvertido: te mira desde la nuca.

Podrían sentirse atraídos por sus naturalezas absolutamente diferentes, pero deberán aprender a respetarse profundamente porque, de lo contrario, las tormentas eléctricas, que podrían ocasionar ambos, harían historia.