Los Signos del Zodiaco y el Matrimonio

Astrología matrimonio y pareja

ARIES

Lo primero a tener en cuenta es el peligro de una unión precipitada llevada a cabo en un momento de apasionamiento sin preparación ni reflexión. La recomendación es entonces no apurarse, evitar la tendencia a casarse demasiado joven. Le convienen como pareja signos no activos y combativos como él, sino individuos más pasivos que gusten de ser conducidos.

TAURO

Es un individuo hecho para casarse. El amor es fundamental en su vida y requiere continuidad y estabilidad. Amante por excelencia de la vida tranquila y sin sorpresas. El atractivo físico y el bienestar material son las determinantes más importantes para su elección de pareja. Esto obedece a que su poderosa sensualidad le inclina a ser materialista. Ciertas virtudes: solidez económica, si es varón; habilidades domésticas, si es mujer (especialmente culinarias) pesan mucho. Sin embargo, como amante de la comodidad se pone demasiado a cubierto de imprevistos y sorpresas, suele caer en la monotonía y en el cultivo de hábitos que a veces fatigan a un cónyuge más inquieto desgastando su entusiasmo.

GÉMINIS

Acceden al matrimonio generalmente después de muchos ensayos que satisfacen por una parte su curiosidad, y por otra porque les permiten que se vaya atemperando el miedo que tienen a perder su libertad. Suelen participar poco en la vida familiar y requieren de un cónyuge lo suficientemente inquieto e informado como para seguirlos en sus aventuras intelectuales. De lo contrario, tienden a una doble vida, satisfaciendo sólo sus curiosidades y tomando la casa como una pensión.

CÁNCER

Los Cáncer están hechos para el matrimonio, especialmente para la familia y la vida de hogar. Sólo sintiéndose amados y protegidos dentro de una unión sólida logran estar seguros y abordar la vida eficazmente, expresando las dotes que poseen. Cuando no estabilizan su vida sentimental, buena parte de sus capacidades se malogran, ahogadas en la angustia y en una búsqueda empecinada de la pareja, aferrándose, a veces indiscriminadamente y con desesperación, a cualquier relación superficial.

Cuando alguien del signo Cáncer logra una pareja, para lo cual debe sentirse amado a la manera absorbente y exclusivista de un niño, es un consorte muy cariñoso y retributivo, capaz de crear un estado de idilio permanente, gracias a la riqueza de su fantasía. Los hijos son muy importantes para el total éxito de su matrimonio.

LEO

Tradicionalista como es Leo, el matrimonio es una institución que respeta, y le brinda una excelente oportunidad de convertirse en jefe de un grupo social. Leo es el más patriarcal de los doce signos y le encanta ser cabeza de familia, tener hijos, dirigir su educación. Las mujeres de Leo luchan valientemente al lado de sus compañeros y tienden a promover en ellos virtudes viriles. Un hombre débil o que se deje dominar y no tenga ascendiente sobre los suyos, les causa desprecio. Son mujeres dominantes que necesitan alguien más fuerte que ellas para emparejarse.

VIRGO

Los Virgo no llegan fácilmente al matrimonio. La vida en común cotidiana les da miedo porque les es difícil alcanzar el tipo de compañía que pretenden; debe poseer muchas virtudes para no resultarles chocante, vulnerando la intimidad que tanto defienden. Por esa causa, muchos Virgo no se casan y otros hacen matrimonios en los que, en verdad, no hay vida de pareja, pues son uniones convencionales. Virgo suele pedirle al cónyuge que sea limpio, ordenado y que no desacomode la casa.

Los Signos del Zodiaco y el Matrimonio

LIBRA

Los Libra son cónyuges agradables que se adaptan bien a la vida de familia y que elevan su nivel social en virtud de sus contactos interpersonales y su buena disposición hacia los demás. Necesitan de la vida en común en pareja, de lo contrario son muy infelices. Requieren de un cónyuge más activo y emprendedor y, sobre todo, capaz de decidir.

ESCORPIO

Los Escorpio son capaces de poner gran empeño en la protección de su vínculo, evitando a toda costa interferencias que pudieran dañarlo. Posesivo y rencoroso, no perdona una infidelidad y destruye a su pesar la unión por más esfuerzo y amor que le hubiera costado.

SAGITARIO

Hay una contradicción en este aspecto. Su naturaleza inquieta y renovadora, siempre dispuesta a la aventura, lo lleva a la vida libre sin compromisos que lo retenga. Pero al mismo tiempo, hay en el sagitariano un anhelo de orden y paz.

No le gusta vivir contrariando las leyes sociales y, a menudo, termina definiéndose como una persona tradicionalista que defiende la familia, su constitución y estabilidad en forma paternalista.

Si medianamente no ha llegado a completar sus ideales de pareja, es posible que opte por una doble vida. Pero si logra hallar el cónyuge adecuado con quien poder compartir su rico mundo mental, da lo mejor de sí mismo, desarrollando lo mejor de su naturaleza benéfica y esclarecedora, que eleva y conduce al progreso espiritual de los demás.

CAPRICORNIO

Lo más frecuente es que tarde en casarse, pues evita un compromiso serio hasta tanto no alcance la seguridad máxima.

Cuando Capricornio se casa joven, tiene mayor riesgo de fracasar que gente de otros signos a causa de sus dificultades para compartir con los demás, que por lo común desarrolla tardíamente, luego de haber sufrido y hecho sufrir.

ACUARIO

Acuario es uno de los signos menos propensos al matrimonio. Por lo general, se casa tarde, luego de haberlo pensado mucho y de una vida matizada por múltiples experiencias afectivas. Busca a un cónyuge que le de libertad, que no lo absorba con los celos ni con poderosas demandas de intimidad. Un cónyuge poco posesivo con quien establece una relación de camaradería en la que el intercambio de ideas, el compañerismo y la reflexión sobre la vida son más importantes que el amor y la pelea.

PISCIS

A menudo se casan con el príncipe azul o la princesa inventada, y se sienten burlados cuando descubren el error que ellos mismos cometieron. Piscis requiere un compañero muy curioso, delicado y protector al mismo tiempo, que tenga una naturaleza práctica y decidida, que lo ayude a enfrentar la realidad que no entiende demasiado o elude.

Sobre todo, deberá contar con un entendimiento espiritual, que no puede prescindir, que siempre busca, y con una tolerancia para sus periódicos “alejamientos”, breves períodos de ausencia en los que es como si hubiera abandonado la tierra, porque suele haber en su alma una zona que no comparte con nadie.